Sí, es un mini puzle, uno de 50 piezas y que mide, una vez terminado, 9x11 centímetros; pero lo he terminado, y eso es un gran avance en mi vida.
No recuerdo haber hecho puzles, más allá de uno que pretendía enmarcar. No lo terminé. No había espacio para tenerlo a medio hacer y, con paciencia, ir colocando unas pocas piezas cada día. Acabó en la basura. No volví a comprar otro. Han pasado ya más de 40 años.
En enero fui a buscar unos regalos para el único cumpleaños al que me invitan. Es el de mi prima M. que ya supera los 50, pero le sigue encantando invitarnos a comer y recibir regalos. Tiene de todo. Todo lo que quiere y más. Así que siempre resulta difícil encontrar algo original (aunque sea inútil) que le llame la atención. Este año le compré un mini puzle de gatos y perros, en plan juego, para hacer con otra persona y ver quién lo termina antes. Un entretenimiento para una tarde de domingo lluvioso. Al ir a pagar, vi unos rotuladores marcadores que venían en una caja muy bonita y con una decoración 'animal print' que sabía le gustarían. Y allí estaba mi mini puzle llamándome para que diera el paso. Había 4 y elegí El estanque de los nenúfares, de Claude Monet.
Al llegar a casa y mirar mejor la foto, me arrepentí: había demasiado verde y poca orientación para colocar las piezas.
Comencé por los bordes. Luego intenté colorar las piezas del puente. Para terminar, fui buscando los huecos en los que encajaran el resto. Al final, vi que 4 verdes no estaban en su sitio. Las recoloqué y lo di por terminado.
Lógicamente ha sido un triunfo para mí y tenía que hacer algo especial, aquello que hace tantísimos años pensé realizar con el primero y el único, que era enmarcarlo.
Ya está en la galería de mi espacio, mi habitación propia, en la que tengo lo que me gusta en las paredes, mis libros de gatos, mis revistas y el ordenador desde el que escribo.
Nota en el reverso de la caja que contiene las piezas:
El estanque de los nenúfares forma parte de una serie de aproximadamente 250 pinturas al óleo de Claude Monet.
Había plantado los nenúfares por diversión y nunca había tenido la intención de pintarlos, sin embargo, se convirtieron en su principal enfoque artístico durante los últimos treinta años de su vida.
Ahora, con la caja, pretendo hacer un marcapáginas. Lo compartiré por aquí en algún momento de silencio.