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22/03/2025

Todo sandrá bien, o no

Para leer Todo saldrá bien deberás de tener en cuenta que se publicó en junio de 2020 y se escribió durante el confinamiento.

Francesc Miralles, su autor, transcribe algunas de las preguntas que les hizo en aquel momento a 20 expertos de diferentes ramas de estudio y conocimiento. Ninguno de ellos parecía creer en aquel momento el desastre que se avecinaba y que todos en el planeta estamos sufriendo. Curioso, pues yo, sin carrera terminada, ni masters en prestigiosas universidades, sin libros publicados, sin experiencia alguna en ciencia o medicina, en abril de 2020 tenía claro cómo se iba a desarrollar todo, incluso la duración aproximada de entre unos dos a tres años, cosa que ya algún especialista virólogo se está atreviendo a vaticinar ahora.

¿Era por no alarmar? ¿Era porque realmente querían creer que sería algo fácil de controlar? No queda claro. Se tendría que volver a hablar con ellos y, teniendo en cuenta lo que dijeron en aquellos primeros días, que recapacitaran sobre los motivos que los llevaron a pensar a tan corto plazo. 

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Por mi parte, me cansé de decirles a mis allegados que se mentalizaran, que cuando pudiéramos salir de casa sería con mascarilla, que no viajaran en verano, que esto se iba a descontrolar porque no estábamos preparados para creer que en el siglo XXI pudiera manejar nuestras vidas algo tan insignificante como un virus. No somos dioses de cómic ni superhéroes inmortales con poderes. Me llamaron tremendista, pesimista, alarmista. Todavía estoy esperando que alguno me diga que tenía razón.

Tal vez mi cerebro entrenado durante muchos años para encontrar soluciones a problemas de diferente índole, siendo una persona organizada sin llegar a ser perfeccionista, me ayudó a ver que las cosas no se estaban haciendo bien y, por tanto, iríamos a peor. Veía en mi mente cómo se podrían aplicar recursos mucho antes de que se decidieran hacer. No soy nadie. Y, como yo, me imagino que habrá más personas que lo veíamos venir y sufríamos porque no disponíamos de los contactos necesarios para que las altas esferas evitaran que fuera una realidad lo que pronosticábamos. Tal vez tampoco les interesara solucionarlo.

No, no he caído en una teoría de la conspiración. Tengo claro que no sabré nunca de dónde procede este virus, si fue creado por la naturaleza o por humanos, si a una persona en un laboratorio se le descontroló el experimento, si se lo ordenaron hacer o si un animal mordió a otro y a este, se lo comió una persona. Averiguar eso ya me importa poco porque, básicamente, no va a devolverle la vida a los muertos ni la salud a los que padecieron la enfermedad ni la tranquilidad a los que seguimos aquí, esperando nuestro turno.

No todos los entrevistados tratan el tema del confinamiento. Algunos simplemente comentan cosas relacionadas con su trabajo, otros hablan de cómo están siendo esos primeros días sin salir de casa, acostumbrados a viajar, asistir a reuniones. Otros aprovechan para hablar de sus libros, algunos como herramienta para ayudar psicológicamente los desequilibrios que pudiera producir este parón.

No he encontrado demasiado interesante el material aportado por Todo saldrá bien. Aunque reconozco que alguno de los intervinientes me ha hecho reflexionar, incluso uno de ellos está de acuerdo conmigo en que este confinamiento, esta pandemia mundial, no tiene necesariamente que mejorar al ser humano. No todas las personas van a recapacitar, tratar de descubrir sus debilidades y buscar soluciones.

¡Qué pocos saldrán reforzados y reformados de estos años de crisis sanitaria! Y todo, presuntamente.

 

Título: Todo saldrá bien
Autor: Francesc Miralles
2020
Editorial Libros Cúpula
Páginas: 187 
2021


Nota.- No vas a perder el tiempo si decides leer Todo saldrá bien. Seguro que de entre las 20 visiones positivas para afrontar el mundo después del Covid-19, alguna te puede ayudar o hacer reflexionar o descubrir otro punto de vista, opuesto o complementario con al tuyo.

12/03/2025

Las grandes epidemias modernas

Lectura recomendada excepto para personas hipocondríacas, depresivas, excesivamente sensibles. Me alegro de no estar entre estos grupos y haber leído Las grandes epidemias modernas que me ha demostrado lo poco que hemos aprendido de nuestros errores del pasado, bien por desconocimiento (la población en general) o de parte de políticos y expertos (falta de coordinación, intereses, etc.)

Esto no es ciencia ficción. Esto es real. Estamos viviendo las trágicas consecuencia de lo que empezó, supuestamente, en los primeros meses del año 2020. 

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Mi camino por la rama de Letras me alejó del conocimiento científico. La lectura me está ayudando a saber algo. No necesito un estudio en profundidad, sino una base que me permita comprender el funcionamiento, en este caso, de bacterias y virus. Desde luego Salvador Macip me ha enseñado mucho más de lo que esperaba.

En Las grandes epidemias modernas, con un lenguaje asequible para todos, aprenderemos del comportamiento de virus y bacterias, de lo que les gusta, de las armas que hemos inventado para destruirlos y de lo difícil que nos está resultando erradicarlos de nuestras vidas y "nuestro" planeta que es más suyo que de ningún otro ser vivo, animal o planta.

Con muy pocos datos, rescatados de mis neuronas que leyeron algún artículo en su momento, voy leyendo sobre enfermedades que afectan a los humanos, sobre los esfuerzos de científicos por descubrir medicinas y vacunas que las frene y nos permita seguir vivos, sobre intereses políticos y económicos que impiden que estas soluciones, aunque temporales, lleguen a todos los humanos, sobre personas ricas que donan parte de sus beneficios a particulares, gobiernos y farmacéuticas para que continúen con los estudios de enfermedades que se pueden convertir en epidemias y pandemias.

En fin, no quiero extenderme mucho. Solo recomendarte que lo leas. Aunque fuera escrito en 2009, no lo encuentro desfasado. Supongo que se habrá realizado algún progreso en alguna de las enfermedades que menciona.

Lo que me quedará grabado para siempre es la inutilidad del ser humano para aprender de los errores, para ser empático, para anteponer los intereses del primer mundo al resto. Ya sabes, a veces el pez chico se come al grande. Veremos, y no a mucho tardar, si los habitantes del "tercer mundo", en coalición con virus y bacterias, no terminan por exterminar a todos aquellos que aparentaron preocuparse y ocuparse de ellos.

 

 

Título: Las grandes epidemias modernas
Autor: Salvador Macip (Blanes, 1970)
Editorial: Destino
2010/2020
Páginas: 256

04/03/2025

El día después de las grandes epidemias

Para comenzar, quiero dejar anotadas las fechas, epidemias y cambios significativos que trajeron, todo ello según el autor de este libro que, desde ya, recomiendo que leas.

La plaga que asoló el Imperio bizantino en tiempos de Justiniano y Teodora, dio lugar al primer esplendor del Islam y al nacimiento de Europa. Año 541.

La peste negra del siglo XIV, dio paso al Renacimiento.

Las plagas llevadas en 1492 al nuevo continente descubierto por Cristóbal Colón, cambiaron la economía y la política en la Edad Moderna y Contemporánea.

La peste del siglo XVII durante la guerra de los treinta años en Europa, impulsó la Ilustración.

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La mal llamada "gripe española" a principios del siglo XX, exigió un mayor conocimiento científico y un cambio en todos los campos de la cultura. 

No puedo evitar indignarme al comprobar que estamos cometiendo los mismos errores que hace mil quinientos años. Es como si hubiéramos avanzado en cosas materiales, pero nuestro cerebro/comportamiento se hubiera quedado anclado no sé en qué momento de nuestra existencia o es que parece estar dañado ya desde el primer ser que se convirtió en humano.

No puede ser que ciudadanos, políticos, científicos, que todos estemos como "pollo sin cabeza" en 2020/2021 ante la pandemia de la COVID-19.

Somos unos pocos los que nos cuestionamos lo que está sucediendo, tomamos medidas pensando en nosotros y en quienes nos rodean, esperamos que a quienes les corresponda, encuentren soluciones que no terminan de llegar con la suficiente efectividad. Mientras, la masa, la mayoría, solo piensan egoístamente en sí mismos, quejándose de no poder viajar, o, sencillamente, de no poder sentarse en la terraza del bar, quitarse la mascarilla y fumarse medio paquete de tabaco, anteponiendo su "bienestar" al de los demás.

Leo que en todas y cada una de las epidemias convertidas en pandemias se hablaba de que la naturaleza se estaba revelando, que los gobernantes se dispersaban a la hora de buscar soluciones, que los científicos tenían trabas, bien económicas, bien de credibilidad, que el cuarto poder (la prensa) no siempre contaba la verdad de lo que sucedía. Y que lo mismo esté sucediendo en el siglo XXI me causa estupor, dolor, tristeza, vergüenza, indignación. No puedo hacer nada, o ¿tal vez lo poco que sí puedo hacer sea suficiente para aceptar mi cambio, y mi cambio modifique mi entorno, y así se forme una cadena de responsabilidad? No sé. No quiero quedarme quieta, paralizada; pero tampoco soy alguien importante, ni en mi barrio, ciudad, o redes sociales. Mis acciones compartidas no llegan muy lejos, no salen de mi casa. ¿Es eso suficiente? ¿Basta con que cada uno, de forma individual, sea consciente, crítico, activo?

Antes de El día después de las grandes epidemias, leí Las grandes epidemias modernas, de Salvador Macip, escrito desde un punto de vista científico, mientras que este último lo está desde la perspectiva histórica y lo que las epidemias y pandemias supusieron para conseguir grandes cambios en la sociedad mundial. Ambos se complementan, a la vez que nos muestran avances y fracasos y lo mucho que aún, en 2021, queda por aprender.

La pregunta ahora es: ¿Qué grades cambios traerá la pandemia de 2020? Ya se aprecian tecnológicos, a costa de pérdida de trabajo humano. Aparte de eso, a fecha de hoy, no veo nada más. Me hubiera gustado que se pudiera apreciar algo bueno en el comportamiento humano.


Título: El día después de las grades epidemias
Autor: José Enrique Ruiz-Domènec (Granada, España. 1948)
2020
Editorial Taurus
Páginas: 136

07/02/2025

Se alquila habitación en piso compartido... y les pilla el confinamiento

Siguiendo con las lecturas nacidas e inspiradas en el confinamiento por la COVID-19 en 2020, tenemos Se alquila habitación en piso compartido, una novela romántica para adultos, ya sabes: con momentos estelares en cama, cocina y baño.

No está del todo mal, aunque es típica y tópica, con un final demasiado idílico.

Conchi se muda con su novio y Olivia necesita un nuevo inquilino para poder hacer frente a los gastos de la hipoteca.

Estamos en marzo de 2020.

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Llega Loren. Los primeros días se llevan fatal. Él es un desastre y ella, una maniática del orden.

Justo cuando él decide marcharse, comienza el encierro por el estado de alarma y obligado confinamiento. No tiene a dónde ir y, se queda. Además, los dos han pillado el virus. A los pocos días de curarse, ya están en la cama, juntos y revueltos.

Luego hay un malentendido. Se enfadan. Se perdonan. Colorín colorado, esta historia se ha acabado siendo felices y comiendo perdices.

Tanto Olivia como Loren son majos, incluso con sus defectos. Así que puedes leerla y entretenerte una tarde con amoríos, traumas y otras cosas de andar por casa.


Título: Se alquila habitación en piso compartido
Autora: María Ferrer Payeras
2020
Páginas: 120

Leído con Kindle Unlimited cuando estaba suscrita en 2021


04/02/2025

Contagiados de amor

Inspirada en el confinamiento de 2020, esta novela inevitablemente romántica, tiene un poco de todo lo que algunos han podido vivir durante las semanas de marzo a junio de ese año.

En Contagiado de amor descubrimos cómo lo pasaron un escritor hipocondríaco, una divorciada con negocio propio y su hija de 8 años.

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Carlos es un soltero por convicción, encantado con su soledad y su trabajo. Está escribiendo una novela juvenil. Ese día viene a cenar y a pasar la noche Eva. No es su novia. Se conocieron en una app de citas. Se ven de vez en cuando. Ninguno quiere comprometerse.

 Por la mañana se despiertan con la noticia de que todos, absolutamente todos los habitantes del país estamos confinados en nuestras casas. Ahí comienza la pesadilla de Carlos. Cada día, Eva encuentra una disculpa para quedarse en su piso de soltero. Luego llegará la pequeña Violeta. Por momentos, Carlos cree que no puede más. No tiene intimidad. No encuentra inspiración para terminar su novela. Su equilibrado, metódico y excéntrico mundo se desmorona. Y para rematar todo este caos, su editora le presiona y, en lugar de 2 meses para terminar la novela, le da 2 semanas.

Suceden tantas cosas, hay tantas emociones, que siempre habrá algún lector que se sienta identificado o que conozca a alguien que haya pasado por lo mismo que Carlos o Eva. Desde luego, si o todos, sí la gran mayoría, experimentamos aquellos meses emociones muy parecidas a las de ellos: incredulidad, resignación, aceptación.

Y entre todas las penas y desgracias, vamos a reírnos porque Carlos es todo un personaje. No cómico, sino creador de situaciones en las que será inevitable que se dibuje una sonrisa en nuestra cara. A veces nos reiremos con él y, otras, de él. Espero que Carlos no se enfade con los lectores que no hemos podido dejar de carcajearnos. Tiene que entender que sus diálogos al estilo Gollum/Smeagol son delirantes. Pero también nos dará momentos de ternura cuando habla con su padre o con la niña. Si es que, en el fondo, el chico es buena persona. Nadie es perfecto, ¿verdad?

Te lo recomiendo. Sé que hay personas que no quieren saber nada de lo que sucedió aquellos meses. Que no se ofusquen. Formará parte de nuestras vidas durante mucho tiempo. Es más, deberíamos recordarlo porque, según predicciones de personajes famosos, seguro que viviremos no una, sino más de dos pandemias mundiales durante los próximos años. Así pues, que nos pille fuertes de salud y mente.


Título: Contagiado de amor
Autor: Lluís Segura (Barcelona, España. 1973)
2020
Editorial Le Books
Páginas: 142

Notas. 
Hay alguna cosa que no entiendo. Por ejemplo, que Eva se pasa algo más de dos meses con la misma ropa que llevaba cuando llegó aquella noche romántica. Que viviendo a media hora de casa de Carlos, no hubiera ido a por sus cosas, ventilar la casa y vaciar el buzón. También a quedarse, ya puestos.

26/01/2025

París puede esperar

Menos mal que hay diferencias, porque son tantas las similitudes entre Manuel y Alicia y mi propia vida en pareja, que en algún momento pensé que su autora nos conocía. Vamos, que es tan real la relación entre los protagonistas de este relato, que suma puntos al agradable estilo literario de forma que se lleva un 10.

Te vas a encariñas de Ali y Manuel. No sientas envidia, no hay vida perfecta. Eso sí, poniendo algo de interés cada uno en el otro, la pareja puede llegar a cumplir las boda de oro.

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Todo comienza el sábado, 14 de marzo de 2020, el día en el que la mayoría de los españoles debemos permanecer encerrados en casa. Solo aquellas personas que ocupan puestos en actividades de primera necesidad pueden salir a trabajar. Los demás, solo a comprar comida, medicinas y prensa. El tiempo justo. Lo más cerca de casa.

Manuel, Alicia y Carmen comparten sus miedos, similares a los de millones de personas. Trabajo, vida social y familiar, economía, todo paralizado. ¿Qué nos encontraremos y cómo cuando volvamos a la "nueva normalidad"?

Entre nuevas rutinas, vamos conociendo el pasado, de cómo los 3 personajes se conocieron. Serán dos ejemplos del confinamiento: una pareja (Manuel y Alicia) y una madre con 2 hijos (Carmen, compartiendo con el lector las mismas preocupaciones, el cansancio, la incertidumbre, la falta de información verídica, el miedo ante un futuro incierto en tiempo y en oportunidades.

Cambio París por volver a Londres. Ovario poliquístico por endometriosis. Me quedo con que nos conocimos en un bar y la música también nos marcó. Los dos chicos han tenido problemas serios de salud. Y esos toques de mala suerte cuando parece que todo va a ir bien. Seguimos con la responsabilidad y el querer hacer las cosas de la mejor forma -no perfectas-. Casi leernos la mente que se consigue con preocuparse, ocuparse y conocerse para saber lo que le gusta o disgusta al otro. Igual algunos pensarán que somos infinitamente felices. Pues no, no creemos en la felicidad 24/7, sí en los momentos, y trabajamos para lograrlos, cosa que también se nota en los protagonistas de esta novela.

¿Conseguirán ir algún día a París? Si quieres saberlo, no te quedará más remedio que leer París puede esperaparar descubrirlo.



Título: París Puede esperar
Autora: Marisa Sicilia
2020
Editorial Harlequín, una división de Harper Collins Ibérica S.A.
Páginas: 47
 
La autora lo ofrece con descarga gratuita en Amazon, versión kindle. Puedes buscarlo tocan en este enlace: París puede esperar. Marisa Sicilia.

13/01/2025

Confinados por sorpresa en un hotel lejos de aquí

Para sorpresa, la que me he llevado yo con esta novela romántico-erótica-policíaca.

La leí porque estaba preparando un especial de libros inspirados en el confinamiento por la pandemia de 2020 y, haciendo una búsqueda, encontré este título. Al leer la sinopsis, me pareció interesante, aunque fuera ficción, saber cómo podrían haber vivido esos días de marzo de 2020 los turistas que se encontraban fuera de España hasta que fueron repatriados.

No sabía si sería una historia dramática, en la que los personajes reflejaran su angustia, viviendo en malas condiciones, sintiéndose abandonados en el hotel, tanto por las autoridades del país vacacional como del nuestro propio gobierno en España. Sinceramente, no he llegado a leer ninguna noticia al respecto, salvo esos titulares de: "¡Ya han vuelto no sé cuántos españoles que estaban en no sé qué lugar de vacaciones después de varias negociaciones con esto y con lo otro!". En esos casos, no se puede hablar de oídas, solo si conoces a alguien que pasó por ello y te lo cuenta en primera persona. Así que vamos a dejar volar la imaginación y adentrarnos en Confinados por sorpresa.

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Davinia no va al resort de Samaná (República Dominicana) de vacaciones, sino por trabajo. Hace poco que comenzó su carrera profesional en una agencia de viajes y la envían para conocer el producto y recomendarlo a sus clientes. Esto sé que es cierto en la vida real porque conozco a una persona que trabaja en el sector y hace este tipo de viajes.

Justo al día siguiente de su llegada, les comunican a los huéspedes que no pueden salir de sus habitaciones hasta nuevo aviso: ¡Están confinados! Las noticias internacionales la dejan perpleja, no se cree lo que está pasando en el mundo. Yo me sentía igual que ella los primeros días.

Por suerte, tiene una terraza en la habitación. Allí es donde conoce a sus vecinos: Daniel, Dalia y Alberto. Se juntan para desayunar, comer y cenar. Hacen fiestas temáticas por la noche. Bailan cada uno en su terraza esperando que, tras hacerles las pruebas y dar negativo, les permitan salir de la habitación y disfrutar de la piscina y la playa, como así sucedió.

Puede resultar frívolo, pero si lo pensamos bien, ¿qué otra cosa podríamos hacer a miles de kilómetros de distancia de nuestra familia y amigos, salvo esperar a que nos vayan a buscar? Entre llorar, ver las noticias, preocuparse, dormir mal, videoconferencias, hay que comer y reponerse; seguir adelante esperando que todo se solucione y volvamos a casa.

La cosa se complica cuando Davinia escucha a Daniel hablar por teléfono y todo empieza a ser lo que no parece. Miedo y desconfianza se apoderan de la protagonista.

No soy lectora de novela romántica. Nunca lo he sido. Si leo alguna es porque hay un gato y la comento en el blog de gata Rassel o, como en este caso, es temática y la quiero añadir a la lista. No todas me gustan, algunas nada, otras un poco. Confinados por sorpresa me ha gustado por los personajes, más que por la historia en sí misma. Los cuatro son buenas personas, con sus propios dramas que no les han impedido disfrutar de la vida, cada uno a su manera. El destino los une para crear un final feliz creíble, alejado del típico cuento de hadas, y en el que me he sentido como una amiga externa que se alegra viendo cómo se desarrolla su aventura de amor.

 

Título: Confinados por sorpresa
Autora: Sarah Russel
2020
Páginas: 178