28/03/2025

Manoplas, mitones y recuerdos

Este invierno fui de compras a una gran superficie y vi estos mitones en la sección de guantes, bufandas y gorros.

¡Qué recuerdos me trajo de mi adolescencia!

Ya de niña no soportaba los guantes. Eso de tener los dedos prisioneros me superaba.

De adolescente seguía igual, por lo que no tenía ni un par de guantes para los fríos inviernos del siglo XX.

Un día (no recuerdo ni lugar ni tienda) vi unas manoplas hechas con piel de conejo. Para que te hagas una idea y ya que todo el mundo conoce las botas de la marca UGG, pues por fuera eran como ellas y por dentro, llevaban el pelaje del animal. Hoy estarían prohibidas. Recuerdo que eran caras para la economía familiar, así que me las dieron como único regalo el Día de los Reyes Magos.

manoplas-mitones

No, no estaba mal visto en aquella época vestirse con abrigos de pieles auténticas de diferentes animales, y lo más típico eran las cazadoras de cuero y ante. Claro que solo las clases altas se los podían permitir; las clases medias, las pagaba a plazos. Así que, unas manoplas con la piel de ese animalito, no levantó ninguna crítica en el insti; más bien, envidia. ¡Eran tan bonitas, cómodas y calentitas que todos los compañeros me las quitaban en cuanto me despistaba un segundo! No era para robármelas, sino para probarlas.

Mis manoplas pasaron por todas las manos del grupo de Letras de segundo y tercero de B.U.P. y de C.O.U. A partir de aquí, no sé qué fue de ellas. No recuerdo haberlas tirado pues aguantaban lluvia y nieve, pero sí que desaparecieron de mi vida, al igual que las personas con quienes las compartí en el recreo de las 11.

Nada es para siempre. Nada es ya igual que antes.

Estos no son manoplas, son mitones. Son sintéticos por dentro y por fuera. El interior no es de pelo natural. Sí, son suaves y calentitos, pero carecen y carecerán siempre de recuerdos bonitos, de risas y de perseguir por los pasillos a los ladronzuelos de manoplas.

Texto y foto: Etel García

No hay comentarios:

Publicar un comentario