Desde hace tiempos inmemoriales, solo me invitan a un cumpleaños.
Siguen pasando los años y ella es feliz intentando reunir a familiares y amigos.
Poco a poco, el grupo se fue reduciendo por diversas razones y, en estas últimas celebraciones, casi todos somos familia.
Yo, cada año, intento buscar cosas originales, básicamente porque ella ha tenido siempre muchas cosas y de todo tipo. De no suceder, invierto en una tarjeta regalo para maquillaje, algo que sé siempre la hace muy feliz.
Este año descubrí por casualidad en Amazon: 1000 record covers, de Michael Ochs. Estaba buscando otra cosa (no recuerdo qué) cuando me apareció este libro como sugerencia, ¿sugerencia de qué?
Me llamó mucho la atención porque tanto a ella como a su marido les gusta el arte y la música de los 60, 70 y 80. Así que no tardé mucho en decidirme a comprarlo. Cuando se lo di, aclaré que era a medias con él que, aunque no celebra conmigo su cumpleaños, sé que esta aclaración es la única forma de que su mujer le permita también verlo.
A veces, no sé muy bien la razón, encuentro cosas para regalar de forma inesperada, tanto que me asusta porque es como si Internet me leyera la mente sin hacer ninguna búsqueda, sin que sepa los gustos de las personas a las que quiero regalar algo... Es, cuanto menos, preocupante.
La totalidad del libro está dedicado a imágenes con portadas de Lp's (long play de vinilo), salvo unas pocas páginas que introducen la época y están escritas en inglés, francés y alemán.
La fotografía y el papel es de buena calidad. En mi opinión, es un buen regalo para personas a las que les guste este tipo de libros con poca letra y mucho que ver, que quedan bonitos en una estantería o sobre la mesa del salón.


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