Un filósofo toma una palabra y escribe 100 páginas sobre lo que él considera su significado, trascendencia, uso, etc. basándose en su experiencia personal y en la que otros escritores, filósofos, etc. han podido dejar por escrito en sus ensayos y novelas.
Según esto, cualquiera de nosotros,
con algo de tiempo y paciencia, podríamos hacer un trabajo similar, algo
que cada vez será más sencillo haciéndole a una IA las preguntas
adecuadas. Además, ya no necesitaríamos hacer el "esfuerzo" de leer cientos de escritos de tiempos pasados o más cercanos para encontrar opiniones de otros en relación al mismo concepto porque la IA ya es "casi" capaz de encontrarlo todo.
Tal vez piensas que no valoro a los filósofos. Bueno, haber sido alumna en 3º de B.U.P. y C.O.U. de una profesora de Filosofia básicamente vaga (con este adjetivo, se cuenta todo), sin
ningún interés por explicar y aclarar qué es la Filosofía, para qué sirve, cómo puede aplicarse para mejorar nuestras vidas, para comprender diferentes situaciones vivenciales, pues muy aficionada a la Filosofía no soy.
Y, ahora, estoy leyendo El espíritu de la esperanza, de Byung-Chul Han, Premio Princesa de Asturias 2025, y me reafirmo en la inutilidad actual de los filósofos, especialmente de los últimos dos siglos.
La curiosidad
me llevó primero a buscar si había alguna de sus obras en eBiblio Asturias. Allí encontré varias, todas con fecha de reserva de varios meses, excepto esta. Creo que podría ser porque justo la habían
devuelto.
Ya desde el principio, deja marca política. Yo hubiera
preferido que se mostrara neutro en este asunto, pero no; y, además, culpa a esa parte de única responsable. No creo en el todo, siempre, nada, nunca. En estos conceptos hay excepciones o, más bien,
situaciones que impiden totalizar.
Empezamos
mal. Y, luego, venga a mencionar a unos y otros que le dan o no la razón
a él o que describen lo que él piensa, copia-pega de fragmentos que, lógicamente, agrandan su propia obra.
¿Es
un mérito leer mucho para luego incluir fracciones ajenas en tu propia diatriba ligera y,
así, poder alargarla de 10 páginas a 100? Parece que sí.
Voy a leer otra de
sus obras disponible en Amazon Prime que se titula La sociedad del cansancio, pero ya para el próximo año porque me he cansado mucho intentando descifrar las frases tipo adivinanza lingüística de El espíritu de la esperanza. Rompo una lanza en su favor diciendo que, gracias a la esperanza de que se terminara pronto la lectura, he podido finalizarla.
Título: El espíritu de la esperanza
2022 en alemán
Autor: Byung-Chul Han (Seúl, Corea del Sur. 1959)
Herder Editorial
2024
Traducción: Alberto Ciria
Páginas: 100
Nota.- ¿Por qué los filósofos y políticos escriben y hablan de esa forma tan... incomprensible? Y lo hacen a propósito, para que no les entendamos y pensemos que son ¡inteligentes!, más que nosotros, los ciudadanos normales.
Creo que se pasan el día o pagan a alguien para que les busquen sinónimos de todas y cada una de las palabras que van a emplear en su libro o en su discurso y que eligen las menos utilizadas en el día a día. Y lo hacen para aparentar una inteligencia de la que carecen porque, en mi opinión, las personas verdaderamente inteligentes saben cómo llegar a todo su público, sea cual sea su nivel académico.
Me preguntaba por qué le dieron el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025 a Byung-Chul Han y se lo he preguntado a una IA que ha dado esta respuesta:
Por su brillantez para interpretar los retos de la sociedad tecnológica y su capacidad para comunicar ideas sobre los desafíos de la era digital.
El jurado reconoció su trabajo al analizar cómo conceptos como la
autoexplotación, la hiperconectividad y la pérdida de reflexión afectan
la vida de las personas, así como por su mirada intercultural.
- Análisis de la sociedad contemporánea: Han ha sido elogiado por su aguda crítica a la sociedad tecnológica actual, que según él, promueve una falsa libertad de autoexplotación.
- Diagnóstico de problemas sociales: Su filosofía aborda temas como los trastornos neuronales (depresión, fatiga crónica) como consecuencia de una cultura de la positividad excesiva, la pérdida de la capacidad de reflexión y la erosión de las relaciones sociales genuinas.
- Estilo y rigor intelectual: El premio también reconoce su capacidad para comunicar conceptos complejos de forma precisa y directa, a pesar de su estilo hermético y su aversión a la exposición mediática.
- Comprensión de los desafíos actuales: El jurado destacó su contribución para interpretar de manera brillante los desafíos de una era marcada por la tecnología, la desinformación y la desigualdad económica.
Y esta es la sinopsis comercial que es lo único que se comprende medianamente bien:
Guerras, migraciones masivas, atentados, catástrofes climáticas,
crisis y pandemias: escenarios apocalípticos muy diversos nos confrontan
con una inminente amenaza de hundimiento y extinción. Y mientras vamos
de catástrofe en catástrofe, nuestra verdadera vida se asfixia y se ve
reducida a una pura supervivencia. Sin embargo, la esperanza nos abre
tiempos futuros y espacios inéditos, en los que entramos soñando. Es
toda una manera de existir, que no resulta de hechos dados, sino que
posibilita nuevos acontecimientos precisamente cuando más imposibles
parecerían. De la desesperación más profunda nace también la esperanza
más íntima. La esperanza nos lanza hacia lo desconocido, nos pone camino
de lo nuevo, de lo que jamás ha existido. En el espíritu humano anida
la capacidad de hacer fecundo lo más yermo.

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