Si no hubiera leído ninguna novela de Jane Austen ni artículos ni su biografía, Mi tía Jane me hubiera encantado, pero... lo sabía casi todo o, al menos, los datos más importantes. Hay que tener en cuenta que es una biografía novelada en la que Edward, el sobrino de Jane, recopila información de todos los familiares para que le cuenten anécdotas, impresiones, acontecimientos, etc. de sus vidas compartidas con la Jane Austen escritora, hermana, cuñada, prima, amiga, hija.
Espido Freire acerca a los más jóvenes la vida y obra de la tan apreciada autora Jane Austen, para que la conozcan y se animen a leer sus novelas porque, realmente, el comportamiento humano no ha cambiado tanto, sí las costumbres sociales, obligaciones, responsabilidades, etc., pero la esencia es la misma: los cotilleos siguen siendo tema de conversación y más ahora con la utilización de las redes sociales, las mujeres, en ciertos continentes, siguen sufriendo discriminación, las clases sociales no han desaparecido y cada vez se notan más sus diferencias por la crisis económica mundial que nos rodea, etc.
La construcción de esta obra con diálogos y reflexiones hacen que la lectura de Mi tía Jane sea muy amena, que es lo que se pretende para que los adolescentes no se aburran, teniendo a su favor que Edward tiene 19 ve todo con ojos de juventud. Como ya dije, es una biografía novelada y, al final, su sobrino espera a una edad madura para publicarla.
En mi opinión, debería de ser lectura obligatoria en los institutos, pero tal y como va el sistema educativo actual en España, tengo la sensación de que no será así. Tengo un ejemplo real en mis dos sobrinos de 12 y 13 años que me cuentan que sí, que les obligan a leer un libro al mes (al de 12) y uno al trimestre (a la de 13), siempre de temas que les interesen y que, por lo general, no son de escritores que todos conocemos como "clásicos". Y los dos me añaden que, tanto ellos como sus compañeros, hacen un resumen con una IA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario